En la Primera Lectura de este domingo, del libro del Eclesiástico 35, 15-17. 2-22 se nos recuerda que el Señor es un juez que no se deja impresionar por apariencias y formas superficiales. También nos dice Dios nuestro Señor que El no menosprecia a nadie por ser pobre y que escucha las súplicas del oprimido. Esa es una promesa hermosa que nos hace Dios a través de Su Palabra en este día. También se nos hace un recordatorio de que las plegarias son escuchadas de quien sirve a Dios con todo su corazón. Se nos recuerda que la oración de las personas humildes de corazón atraviesan las nubes y que no debemos dejar de pedir hasta que Dios nuestro Señor nos escuche y hace justicia. En muchas ocasiones nos dejamos vencer y ya no pedimos. Nuestro Señor nos pide que seamos consistentes, que no nos dejemos vencer por todos los obstáculos que aparecen durante nuestras vidas. La Madre Teresa de Calcula siempre decía: “pide hasta que duela”. Lo importante es nunca perder la fe ni pensar que Dios nos desampara ya que Él siempre está esperando que nos acerquemos más a todo lo que es bueno, a todo lo que es de Dios. La forma de poder seguir acercándonos para empezar es no dejar de buscarlo pero que sea una búsqueda de corazón y sin parar. Dios siempre nos está esperando, siempre está ahí como un Padre, esperando que Su hijo vuelva hacia Él. Una vez más, es una invitación a la conversión de corazón y de mente hacia una vida de fe y esperanza.
En la Segunda Lectura de este domingo, de la segunda carta del apóstol San Pablo 4, 6-8, 16-18; quien en aquel tiempo se dirige a Timoteo y ahora a nosotros para compartirnos que en ese momento san Pablo sabía que le había llegado la hora del sacrificio y que se acercaba el momento de su partida. San Pablo comparte que él ha luchado bien el combate, que ha corrido hasta la meta, y que ha perseverado en la fe. El hecho de perseverar en cualquier cosa no es fácil y es mucho más difícil perseverar en la fe. Los seres humanos nos damos por vencidos fácilmente cuando estamos tratando de perseverar en cosas humanas. Perseverar y luchar por la fe, conlleva muchos sacrificios. No es imposible, pero no es tarea fácil. Esos sacrificios dejan de ser sacrificios cuando nos ponemos a pensar que realmente ese tipo de perseverancia – el hecho de permanecer y luchar por la fe – es nuestra obligación adquirida durante nuestro Bautismo. Es entonces cuando deja de ser un sacrificio cualquiera y se convierte en una meta ideal a la cual los seres humanos deberíamos de tratar de dirigir nuestras vidas ya que es de esta forma como podremos gozar de la vida eterna que Dios nos promete. El apóstol San Pablo nos recuerda que Dios siempre está de nuestro lado y nos da fuerzas para llevar y proclamar Su Palabra hacia los demás. Nos hace una promesa lindísima de que el Señor nos irá librando de todos los peligros y nos llevará salvos a Su Reino Celestial. Se nos dice cual es la meta final: la vida eterna en Dios. Se nos dice cómo hacerlo: estando al lado de Dios y seguir Su Palabra con PERSEVERANCIA, y una de las cosas más importantes es saber que el mismo San Pablo nos dice que no es tarea fácil pero nos promete que a través de nuestras vidas Dios siempre está ahí.
En el Evangelio de este domingo según san Lucas 18, 9-14, Jesús comparte una parábola en la cual habla acerca de dos hombres, un fariseo y un publicano, quienes se presentan en el templo para orar, sin embargo, cada uno lo hace de diferente forma. El fariseo, oraba de pié y le daba gracias a Dios por no ser como los demás hombres –ladrones, injustos y adúlteros. También le daba gracias a Dios por no ser como el publicano ese que estaba ahí dentro del mismo templo. Continuaba hablando el fariseo con Dios recordándole que ayunaba dos veces por semana y que pagaba el diezmo de todas sus ganancias. Jesús terminó esta parábola explicando que por otro lado, el publicano todo lo que hacía eran súplicas a Dios para que se apiadara de él ya que era un pecador. Jesús continúo diciendo que les aseguraba que el publicano regresó a su casa justificado y que el republicano no regresó a casa justificado debido a que todo aquel quien se enaltece asimismo será humillado y el que se humilla será enaltecido. Este es un claro ejemplo de prepotencia, y de una persona que se cree que es tan buena. Cuando un ser humano sigue los pasos de un camino de fe, lo último que hace es hablar de sí mismo y lo que trata de hacer, es servir a sus semejantes. La meta es acercarse más a Dios, es servir a los demás, es poner nuestros talentos y gracias que Dios nos da al servicio de las demás personas, pero, dejar que sea Dios mismo el que se dé cuenta de eso y no ser nosotros los que nos alabamos a nosotros mismos. Dios nos ha dado talentos y gracias – no para desperdiciarlos – sino para ponerlos al servicio de los demás. Dios nos pide un compromiso y una PERSEVERANCIA que aunque no es tarea fácil, nuestro Señor nos promete estar siempre de nuestro lado para poder llevar a cabo los retos que enfrentamos día con día.

Mis reflexiones son personales y no tienen nada que ver con otra cosa más que con lo que yo pienso y de la forma que yo entiendo las cosas. Pueden estar de acuerdo o desacuerdo, no importa, son sólo MIS opiniones. Mal o bien, son mías ☺ y tomo toda la responsabilidad. ☺ ¡Hasta la próxima!
¡Saludos!

¡Hola! En realidad vivo una vida súper ocupada, sin embargo, quiero seguir escribiendo aquí aunque yo sea la única persona que lea lo que escribo.
Pues entre muchas de las cosas que hago, pues escribo dos veces por mes una reflexión de La Palabra de Dios y pues estoy pensando que la voy a empezar a publicar aquí para yo misma tener acceso directo a algunas palabras que me sirven de inspiración. Esto no quiere decir que mi blog ahora se tornará totalmente religioso pero sí que por lo menos subiré la reflexión que de por sí ya lo hago.
Como hasta hoy, si puedo y tengo un tiempecito pues vendré aquí pero sino, pues será cuando pueda.

¿Por qué será que muchas personas piensan que deben conformarse con lo que ven, con lo que tienen, con la vida, etc? ¿Por qué ese conformismo? Siempre me he preguntado eso …

Ya tenía muchísimo tiempo que no entraba por aquí!!!

Pero en fin, voy a empezar a desempolvar todo esto y empezaré a escribir nuevamente.

Gotta write!

Clau

El 26 de junio es un día que significa mucho en mi vida. No nada más porque es el día que Dios me envió al mundo sino porque cada vez que llega, me pone a pensar todo lo que ha pasado durante el año. Este año que acaba de pasar, (al igual que los demás) estuvo lleno de eventos en mi vida de todo tipo. Eventos de los cuales la mayoría de las personas consideraría “cosas buenas y cosas malas”.  Sin embargo, a mí me gusta pensar que todo es bueno, ya que cada día está lleno de 24 horas y cada una de ellas, llega y está ahí para que los seres humanos decidamos qué hacer con ellas.
Yo pienso que Dios nos trae al mundo con un plan en mente que sólo El sabe cuál es. Por más que trata de decirnos en Su Palabra, osea en Las Santas Escrituras, nosotros no sabemos entender o escogemos no entender.
Por lo poco que he aprendido a través de los años en los que he intentado aprender acerca del significado de La Biblia, he llegado a la conclusión de tener claro que Dios nos regala ciertas “gracias” y que esas “gracias” son específicamente para ayudarnos unos a otros y de ahí se podría deducir el mensaje que trajo Jesús al mundo de amarnos los unos a los otros.
Estos últimos 39 años de mi vida, han estado llenos de bendiciones, que cuando me pongo a pensar de cómo podría agradecerle a Dios todo lo que me ha dado, entonces es cuando entiendo que Dios quiere que con lo poco o lo mucho que tenga, debo ponerlo al servicio de los demás.
El número de años que cumplo son 39, así es, lo digo con MUCHO orgullo ya que cada minuto de mi vida ha sido muy importante para mí y no me da pena ni me siento mal al respecto. El número es lo que menos me importa ni me ha importado durante toda mi vida. Siempre le digo a todo el que me pregunta mi edad el número correcto, ni me quito ni me pongo más años, no lo encuentro necesario.
En lo que se refiere a mi vida cronológica, me atrevo a analizarla de la siguiente manera:
Según yo, hay cuatro cuartos de 25 años cada uno. En el primer cuarto, es donde supuestamente debemos aprender lo que nos va a ayudar en el resto de nuestras vidas, en donde vamos a adquirir las herramientas para poder seguir aprendiendo.

El segundo cuarto de mi vida, es cuando debo trabajar arduamente y debo seguir aprendiendo todo lo que pueda y como me sea posible.  El tercer cuarto de mi vida es para disfrutar y compartir con las demás personas de mi alrededor lo aprendido y al mismo tiempo, seguir aprendiendo por el puro hecho de aprender.

El último cuarto de mi vida, si es que Dios me lo concede, es para tener una vida todavía más contemplativa  y por qué no, seguir aprendiendo. Considero que el día que dejamos de aprender es cuando empezamos a morir.

Estoy consciente que desde que nacemos, en cierta forma, empezamos a morir, sin embargo, debemos esforzarnos por tratar de hacer lo más provechoso de nuestras vidas para bien de nosotros mismos y de las demás personas a nuestro alrededor.

Cabe mencionar, que durante el primer cuarto de mi vida fue cuando conocí a Dios. Primero que nada por el hecho de haber nacido y por haber recibido al Espíritu Santo cuando me bautizaron.  También por haber sido educada por mis padres quienes hicieron lo mejor que pudieron para educarme y para salir adelante. Después, cuando me vine a Estados Unidos, cuando experimenté etapas de mucho aprendizaje y de mucho valor. De ahí, mi matrimonio, que una vez más, tal como el resto de mis sacramentos espirituales, marcó Dios mi vida para siempre. Después, tuve la suerte de haber sido mamá de tres bellas chicas a quienes también llevé a que tuvieran sus sacramentos ante Dios. Ahora, en una etapa de abuela, me encuentro todavía contando más y más mis bendiciones al observar las diferentes etapas de la vida de mis hijas y ahora de mi nieto.
He tenido la oportunidad de ser hija, hermana, mamá y ahora abuela, entre otras cosas. ¡Qué bendición!

Tengo una familia numerosa que nunca terminaría de nombrar a todos, sin embargo, todos y cada uno de los miembros de mi familia han marcado mi vida de alguna forma o de otra.
He cursado diferentes niveles académicos, los cuales, una y otra vez, me hacen comprender TODO lo que me falta por aprender y lo poco que realmente sé.
Por otro lado, mi vida espiritual, la cual considero la más importante ya que gracias a Dios soy quien soy y hago lo que hago, lo cual es el hecho de ser un ser humano creado a semejanza de Dios y que trato de hacer lo que yo entiendo que quiere Dios que yo haga y que dirija mi vida de la forma que El quisiera. Todo esto me ayuda a entender lo vulnerable que soy a las cosas humanas y todo lo que me falta por hacer y no hacer para poder considerarme una persona dizque religiosa. Es complicado, sigo a Dios lo mejor que puedo, pero al mismo tiempo, soy tan humana y tan pecadora que me encuentro cada día de mi vida tratando de empezar de nuevo.

Para finalizar, este largo post, concluyo con agradecimientos.  Primeramente, agradezco a Dios que me haya traído a esta vida. Agradezco a mis padres por haberme dado la vida. Agradezco a mis hermanas y mis hermanos que me quieren y me aguantan como soy. Agradezco a mis sobrinos y sobrinas por ser como son y por todo lo que aportan a mi vida. Agradezco a nuestros amigos y familiares quienes han confiado en mí y en Jim para ser padrinos de sus hijos. Agradezco a mis amigas y amigos por representar una parte tan importante en mi vida y que aunque me conocen con todos mis errores y demás, de todas formas me aguantan y me aceptan en sus vidas. Agradezco a todos mis profesores de toda mi vida por aportar conocimientos y herramientas a mi vida.

También aprovecho en este momento para agradecer a la persona que me acompaña y que prometió ante Dios que estaría presente en mi vida en las buenas y en las malas,  en la salud y en la enfermedad y que tiene todo mi respeto y amor ya que hasta hoy lo ha cumplido de una manera inigualable y sin medida, con tanta paciencia y con tanto amor, es para mi Jim a quien tanto amo.
Gracias Dios mío por mis 39 años de vida en este mundo y que cuando vengas por mí, no importa en qué cuarto esté de mi vida, que me encuentres lista para verte con la frente muy en alto sabiendo que hice lo mejor que pude en mi vida para agradarte y para tratar de ganarme estar contigo.
Te pido Señor que el resto de mi vida, siga estando llena de bendiciones y que yo las sepa reconocer.
Dame Señor fuerzas para seguir luchando y seguir adelante, siempre sabiendo que Tú estás conmigo.
Te pido todo esto a través de tu Hijo Jesucristo Nuestro Señor, Amén.

Recientemente en la graduación de la universidad en la que enseño, la chica que dio el mensaje de despedida para los alumnos contó una historia de una forma muy detallada pero que trataré de hacerle eco a grandes rasgos.
Resulta que un día ella estaba haciendo una investigación en la biblioteca universitaria. De repente, se dio cuenta que en un rincón del lado del ático encontró una caja de cartón toda vieja y llena de polvo. A ella le dio curiosidad por ver lo que contenía la caja. La revisó y se dio cuenta que dicha caja contenía las últimas posesiones de un sacerdote que había estado en la universidad hace más de un siglo.
La estudiante durante su discurso hizo hincapié principalmente en el hecho de que aunque este sacerdote había pasado toda una vida en esta universidad, muchos de los estudiantes, profesores o empleados NO sabían siquiera de la existencia de este sacerdote. Sin embargo, la estudiante empezó a hacer una lista bastante larga y sustanciosa de TODO lo que este sacerdote había hecho durante su vida para bien de la universidad y para toda la gente que pasó por su vida. Este sacerdote dejó una huella muy importante en todos nosotros incluyéndome a mí ya que gracias a este sacerdote y su arduo trabajo, existe el edificio donde yo tomé clases y en donde ahora yo misma imparto clases! Qué maravilla! Este sacerdote colaboró de diversas formas a la formación y educación de otros sacerdotes que he tenido como profesores. Sé que este sacerdote no pensó “estoy haciendo todo esto para cuando venga Claudia…” :) pero de lo que sí estoy segura es que este sacerdote tenía claro que estaba haciendo lo mejor que podía con los recursos que tenía disponibles. Aunque sus “últimas pertenencias” caben en una sola caja de cartón vieja y llena de polvo en un ático de la universidad, su huella ha llegado y llegará mucho más lejos de lo que yo misma me imagino.
Todo esto a mí me inspira de una forma muy personal, ya que ahora siento todavía más responsabilidad a seguir adelante con mi vida personal, profesional y espiritual.
Ojalá que las personas que lean esta historia analicen también sus propias vidas al tratar de contestar las siguientes preguntas para ustedes mismos: ¿Y tú qué quieres que encuentren un día en tu caja de cartón en un ático cien años después? ¿En qué forma quieres influenciar a los demás seres humanos? ¿Con qué los vamos a dejar? ¿Qué va a contener tu caja de cartón?
¡Qué tengan un lindo inicio de semana!

Primero que nada, quiero compartirles (para los que no saben) que vivo en los Estados Unidos, y soy una persona muy apasionada en temas relacionados a cosas que pueden afectar las personas que vienen de otros países a radicar a los Estados Unidos por cualquier razón. Yo cuando llegué aquí, la verdad es que no pasé cosas tan horribles como muchas personas que conozco pero tampoco me fue de las mil maravillas. Algún día contaré este tipo de relatos, al fin hay más tiempo que vida, ¿no? Bueno, el caso es que hoy sucedió algo que me llenó al alma de tristeza y quería escribirlo para por lo menos desahogarme ya que como a veces decimos “me dieron en donde más me duele”.

Como ya muchos saben, he estado trabajando con y para la gente Hispana en todo lo que pueda ayudar, porque según yo, “quiero que no pasen lo que yo pasé”. He tomado clases de la religión Católica por varios años y he dado clases de catecismo. De hecho, ya tiene tiempo que ahora preparo catequistas para que impartan clases. El caso es que resulta que hoy una amiga muy cercana quien es catequista de la iglesia a la que yo atiendo me contó que hoy le tocó explicar (a grandes rasgos) lo relacionado a los Diez Mandamientos. Cabe mencionar, que este es un grupo de estudiantes que está preparándose para hacer la Primera Comunión. Entonces, llegaron al mandamiento que habla acerca de “No Matarás” y la catequista preguntó primero a sus estudiantes que ellos qué entendían de esta frase. No se dieron a esperar los ejemplos por parte de estos pequeñitos dando ejemplos de que por ejemplo, cuando alguien a propósito quería herir de muerte a otro ser humano, etc. etc. Todos estos ejemplos, debido a su corta edad, estaban llenos de “efectos especiales” con ruidos, ademanes y todo eso. Cuando la catequista estaba a punto de hacer conexión con lo que la catequesis espera que los niños aprendan del tema, una niñita gritó: “no nada más cuando mata un ser humano a otro es cuando se muere la gente” y todos voltearon a verla a lo que ella siguió su relato:”cuando a uno le dicen apodos feos o lo tratan mal, se siente algo muy feo y profundo por dentro de uno que se siente como si muriera ‘algo’ que está adentro de uno” a lo que todos se quedaron callados, incluyendo a la catequista. En eso colabora otro niño con otro ejemplo, “si, es cierto, a mí muchas veces me llaman ‘negro’ y me insultan diciéndome ‘este (tal por cual) mexicano’ y muchas groserías más” y entonces le siguieron otros niños contando sus desventuras y sus malas experiencias como hijos de inmigrantes en este país. La catequista no sabía qué hacer, jamás se hubiera esperado algo así para esta clase ni mucho menos de boca de niñitos tan pequeños. Ella explicó que así como ellos se sentían mal y como si algo se les muriera por dentro, que no era bueno que ellos reaccionaran así, y bueno, terminó la clase lo mejor que pudo pero en cuanto salió, vino a contarme.

Si ustedes no viven en Estados Unidos, igual y estos comentarios se les hacen un poco triste y punto. Si ustedes viven aquí, entonces se dan cuenta el daño tan grande que ese tipo de comentarios hace sentir a nuestros niños. ¡NO SE VALE! Nuestros niños, a esa corta edad de siete u ocho años, no se merecen ese trato, en realidad NO ser humano lo merece. Por favor, démosles amor y comprensión. Hablemos de lo GRANDE que es nuestra cultura. No es bueno tampoco ponerlos en contra de otros seres humanos que muchas veces por mera ignorancia en el tema no saben ni lo que hablan!

Se me parte el corazón de pensar que estos niños experimentan cosas así a esta edad. Si sembramos odio en ellos esto terminará en algo muy pero muy triste. Así que no actuemos con violencia para contrarrestar violencia. Mejor eduquemos a nuestros hijos a entender gente que no sabe y sobre todo expliquémosles las maravillas y la riqueza infinita de nuestra Cultura Latina. Aparte, yo lo he dicho anteriormente y lo creo fielmente: nosotros como seres humanos somos los únicos que ponemos fronteras, Dios no. Acuérdense, dando amor, algún día, cultivaremos amor y con suerte este tipo de trato no lo tendrán que experimentar los hijos de nuestros hijos.

Jesus

La famosísima y bastante lucrativa celebración de la Pascua o domingo de Resurrección, conocida en los Estados Unidos como Easter, es una celebración, como la gran mayoría, que se estila de una forma muy comercializada tiene orígenes cristianos o católicos.

En realidad, cada año, es celebrada en el calendario gregoriano, en concordancia con el calendario utilizado para fines religiosos cristianos. Se empieza a contar desde el miércoles de ceniza y de ahí, a los cuarenta días, se culmina con el domingo de Pascua o resurrección. Se celebra la resurrección de Jesús. Es la culminación de la pasión. En el Jueves Santo se conmemora de acuerdo a las Santas Escrituras la parte histórica en la que Jesús estaba junto con sus discípulos diciéndoles como deberían conmemorar con Su cuerpo y sangre. Les dijo, “coman y beban todos de Mi, porque este es mi cuerpo, cuerpo que será entregado para obra y gracia de Mi Padre”. Claro que hay diferentes traducciones de esta frase y es por eso que todos los católicos celebramos durante la misa esta parte enseñada por Jesús. Después, Jesús comunico a sus discípulos que ellos lo iban a traicionar, fue entonces cuando Judas le pregunto que si iba a ser él y Jesús le dijo “tu lo has dicho”. Después Pedro le aseguro que el no lo iba a traicionar a lo que Jesús le dijo, no nada más me vas a negar una vez, sino que lo harás tres veces antes que cante el gallo”. Pedro le aseguro que no lo haría. Después Jesús lavo los pies a sus discípulos y les dijo que tal vez ellos no entendían eso ahora, pero que lo entenderían después. De ahí se fueron a orar al Monte de los Olivos. Ya estando ahí, Jesús se puso a orar porque ya sabía lo que le esperaba. Encomendó a sus discípulos a orar y aunque dos veces insistió, ellos se volvían a quedar dormidos. Después llego Judas y lo beso, ese era la seña que les dio Judas a los soldados y Jesús lo sabia.

Al otro día, osea cuando conmemoramos el Viernes Santo, es cuando Pedro niega a Jesús tres veces antes de que cantara el gallo. Fue entonces que Jesús fue crucificado y todo lo que la mayoría de las personas conoce por haber leído la Biblia, por ir a misa, a través de sus mayores, o simplemente porque vieron la película que se hizo en Hollywood.

El caso es que el Viernes Santo es uno de los días más grandes de toda la iglesia católica ya que se conmemora la muerte de nuestro senior Jesús. Es un día bastante fuerte y de mucha profundidad, sin embargo muy significativo. Después viene el Sábado de Gloria y después el Domingo de Resurrección. Osea el famosisísimo Easter. Aunque es una conmemoración netamente religiosa, el mercadeo y comercio hace acto de presencia por todos lados y aquí en EEUU especialmente ya que por todos lados se ven conejos de chocolate, de peluche, etc. etc. y hay también flores por todos lados, huevos de colores, se hace hasta una búsqueda de huevos en la Casa Blanca! Así que por todos lados se ven todas estas cosas. Lo tradición es que los niños esperan a la coneja, como quien espera la venida de Santa Claus o de Los Reyes Magos! Según he leído por ahí, la representación de los huevos de pascua y los conejos, representan la fertilidad y la abundancia por eso los tienen por todos lados. Aparte las flores simbolizan la llegada de la primavera. Bueno por muchos lados, aquí no ya que todavía hoy tuvimos una nevada tremenda. Saludos a todos y que tengan una buena celebración del día de la Resurrección.

Foto tomada de:

http://www.catholiccommunications.ie/easter2007/easter2007.jpg


El día de hoy es llamado Domingo de Ramos en la iglesia Católica.

Es uno de los días en los que se inicia oficialmente la Semana Santa y aunque hay mil formas de celebrar esta parte del año Litúrgico – como se le llama en la iglesia Católica – es un día de Reflexión ya que hoy nos recuerda el Evangelio acerca de como a veces somos muy buenos con las personas cuando todo en su vida pareciera positivo para ellos, sin embargo, cuando las personas se encuentran más mal y cuando más necesitan de nuestro apoyo, nos hacemos a un lado y nos traicionamos a nosotros mismos. Muchas veces ni siquiera nos damos cuenta que nos necesitan porque algunas personas son más tímidas o no quieren hacernos sentir con más presiones de las que ya tenemos en nuestras vidas.

Entonces, dicho esto, yo quiero aprovechar en este momento para públicamente agradecer a mi familia y amigos que han estado apoyándome en las buenas y en las malas. No necesito decir nombres ya que ustedes ya saben a quien me refiero y en mi opinión, perdería el mérito.

Yo creo que cuando hacemos el bien sin esperar algo a cambio, estamos recibiendo doble bendición de Dios porque estamos siendo comprensibles a las necesidades de los demás, pero al mismo tiempo estamos haciéndolo de una forma que no es tan pública y tampoco hacemos el bien para que se nos premie de alguna forma. Dios sabe lo que hacemos y no podemos engañarlo a Él y también toma en cuenta las bondades que hacemos a los demás. Todo eso Dios no lo premia con bendiciones en nuestras vidas, aunque muchas veces no las sepamos identificar.

Sólo quería pasar por aquí para compartir con ustedes que hoy es un día de agradecimiento a Dios por tenerlos en mi vida y sobre todo por ayudarme a reconocer las bendiciones y la gracia que Dios extiende en mi vida a través de ustedes.

¡Qué tengan un lindo inicio de semana!

Estaba preguntándome a mí misma que por qué será que los seres humanos no aprendemos a callarnos y a escuchar más.  Esto se me ocurrió porque me he encontrado últimamente en una etapa de mi vida más observadora no nada más de mí misma, sino de las personas a mi alrededor. 

Me doy cuenta cómo tratamos de llenar los espacios “vacíos” con algún tipo de ruido, ya sea hablando, gritando, alegando, poniendo el radio, la televisión, inclusive interrumpiendo a otros!  Como que no podemos estar sin hacer ruido y de tratar de escuchar el “ruido” del silencio. 

Yo me doy cuenta que a veces, por sentir “compañía” he tratado de llenar esos “vacíos” con algún tipo de ruido.  Por ejemplo, he notado que al conducir SIEMPRE llevo música o me pongo a hacer mis llamadas pendientes, así se me hace más corto el tiempo. 

No hace mucho tiempo el estéreo de mi coche se descompuso y me vi forzada a tener silencio absoluto en el camino ya que ni mi teléfono celular tenía señal en cierta área, que por cierto me pareció una eternidad.  Fue entonces cuando me di cuenta que no podía estar sin algún tipo de ruido.  A la vez, me di tiempo para pensar en mis cosas, lo que casi nunca hago por no darme el tiempo de hacerlo.  

No sé si será que no queremos enfrentar nuestras realidades y tratamos de cubrirlas con ruidos para que nos distraigan? Digo, igual y lo hacemos de una forma inconsciente, no lo sé.  Yo por lo pronto, empezaré a intentar  tomar más momentos en silencio para empezar a enfrentar mis realidades. 

Además, yo creo honestamente que es precisamente en esos momentos cuando podemos encontrar a Dios quien siempre está dispuesto a escucharnos y si nosotros aprovecháramos esos momentos para escuchar lo que Él tiene para nosotros, nos sorprenderíamos de Su grandeza y de todo lo que tiene para decirnos.

Es precisamente en esos momentos que podríamos poner en manos de Dios todo lo que no podemos hacer nosotros como seres humanos.  Es necesario empezar a enfrentar nuestros miedos, inseguridades, etcétera, ya que todo eso no nos lleva a nada bueno. 

Si lográramos sacar todos esos sentimientos de incertidumbre, entonces tendríamos más espacio para Dios y Él a su vez, nos guiaría a cosas mucho mejores que nos beneficiarían, no nada más a nosotros, sino también a las personas que nos rodean.

Entonces, SILENCIO y dejemos hablar a Dios y escuchemos más para saber por dónde y cómo deberíamos de tratar de dirigir nuestras vidas.  Yo creo que ya la vida nos dá suficiente “ruido” como para todavía agregar nosotros más a nuestras vidas.

Ahora sí quedó la frase que dijo recientemente el Rey de España:  “¿Pero por qué no te callas?”  Jajajaja!

 

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