Recientemente en la graduación de la universidad en la que enseño, la chica que dio el mensaje de despedida para los alumnos contó una historia de una forma muy detallada pero que trataré de hacerle eco a grandes rasgos.
Resulta que un día ella estaba haciendo una investigación en la biblioteca universitaria. De repente, se dio cuenta que en un rincón del lado del ático encontró una caja de cartón toda vieja y llena de polvo. A ella le dio curiosidad por ver lo que contenía la caja. La revisó y se dio cuenta que dicha caja contenía las últimas posesiones de un sacerdote que había estado en la universidad hace más de un siglo.
La estudiante durante su discurso hizo hincapié principalmente en el hecho de que aunque este sacerdote había pasado toda una vida en esta universidad, muchos de los estudiantes, profesores o empleados NO sabían siquiera de la existencia de este sacerdote. Sin embargo, la estudiante empezó a hacer una lista bastante larga y sustanciosa de TODO lo que este sacerdote había hecho durante su vida para bien de la universidad y para toda la gente que pasó por su vida. Este sacerdote dejó una huella muy importante en todos nosotros incluyéndome a mí ya que gracias a este sacerdote y su arduo trabajo, existe el edificio donde yo tomé clases y en donde ahora yo misma imparto clases! Qué maravilla! Este sacerdote colaboró de diversas formas a la formación y educación de otros sacerdotes que he tenido como profesores. Sé que este sacerdote no pensó “estoy haciendo todo esto para cuando venga Claudia…”
pero de lo que sí estoy segura es que este sacerdote tenía claro que estaba haciendo lo mejor que podía con los recursos que tenía disponibles. Aunque sus “últimas pertenencias” caben en una sola caja de cartón vieja y llena de polvo en un ático de la universidad, su huella ha llegado y llegará mucho más lejos de lo que yo misma me imagino.
Todo esto a mí me inspira de una forma muy personal, ya que ahora siento todavía más responsabilidad a seguir adelante con mi vida personal, profesional y espiritual.
Ojalá que las personas que lean esta historia analicen también sus propias vidas al tratar de contestar las siguientes preguntas para ustedes mismos: ¿Y tú qué quieres que encuentren un día en tu caja de cartón en un ático cien años después? ¿En qué forma quieres influenciar a los demás seres humanos? ¿Con qué los vamos a dejar? ¿Qué va a contener tu caja de cartón?
¡Qué tengan un lindo inicio de semana!


4 comments
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Mayo 23, 2008 a 8:47 pm
Mariví
¡¡¡Ay Clau!!, me encanta la historia, y admiro a las personas que han hecho tantas cosas buenas por los demás en su vida.
Lo de “mi caja de cartón” es un tema que no quiero ni pensar porque hacer que me sienta realmente mal, me pongo muy muy triste cuando pienso en eso. Así que mejor lo dejo….
Mayo 26, 2008 a 11:01 pm
Alf
Hola Comadrita, hoy he tenido un poquito de tiempo y he leido parte de tu material, y la verdad me ha gustado mucho, los temas son variados pero todos escritos con un alto sentido de responsabilidad y tratando de llegar al raciocinio de cada lector, y estoy tomando este post para comentar porque me ha dejado un pensamiento y una preocupación, que dejare en la caja, o mejor dicho, no me importa que voy a dejar adentro de la caja sino que voy a dejar construido para que otros puedan ser mejores personas, y bueno ahi es donde te envidio y te admiro porque se que gente como tu continua el legado del sacerdote, ya no construyendo edificios sino, sueños, ilusiones, triunfos y exitos para la gente que aprende de ti, de tus conocimientos, vivencias y experiencias que compartes con cada uno los hace mejores personas. Felicidades.
Saludame mucho a tu familia y reciban un gran abrazo.
Mayo 28, 2008 a 5:19 pm
Claudia
Mariví,
Yo creo que todos hacemos algo por los demás en diferentes formas así como también los demás influencian nuestras vidas ya que somos una sociedad que está establecida de cierta forma que todos dependemos de todos. Es ahí en donde nosotros deberíamos escoger lo que es mejor para nosotros mismos y para los demás, pero no siempre lo hacemos. Tratamos de ser mejores seres humanos y ojalá lográramos pero la vida no es perfecta, como dices tú, la vida es una obra de teatro que no tiene ensayos…
TQM
Clau
Mayo 28, 2008 a 5:25 pm
Claudia
Alf,
Te agradezco tu comentario. Muchas gracias por pasar por aqui.
La verdad es que soy como todo el mundo llena de defectos tambien.
Por favor no tomen lo que escribo como que yo soy muy “perfecta” como comente anteriormente, estos son pensamientos que me salen en su momento y luego sigo viviendo la vida lo mejor que puedo.
Lo que si trato de hacer es que si de mi depende algún comentario o una buena acción, ten la seguridad que pueden contar conmigo. Yo todo eso lo atribuyo al hecho de tener a un gran hombre en mi vida ya que el me apoya en todas estas “locuras” o como le quieras llamar. Jim me apoya y no me detiene, no se burla de mis sueños y siempre me empuja para salir adelante y seguir “mis sueños” como dice él.
Todos nos complementamos de muchas formas. No podríamos vivir en una isla ya que necesitaríamos de los demás. Bueno eso pienso yo.
Saludos a Lula!!!!